Te contaré una historia: 

Cuando llegué a este lugar, tú…fuiste el primero que me recibió y nunca pude entender el por que de tu gran sonrisa. Era tanta mi tristeza que no encontraba una explicación lógica del porque siempre estabas alegre.

De a poco hiciste que te empezará a conocer, de a poco empecé a conocer a esta gran persona, a pesar de que me quise alejar mil y una vez de ti, tu no me dejaste y terminé no queriendo irme. Nunca he sido buena para hablar sobre lo que siento o pienso, pero contigo ha sido un poco distinto.

Tu sonrisa me empezó a cautivar de a poco, esa hermosa sonrisa que siempre me mostraste. De a poco me hiciste entender que no te rendirías fácilmente en esto, que harías que sonriera sin importar que. Siempre me acuerdo cuando nos conocimos, tu querías galletas y yo tenía algunas. Esa fue una de las primeras veces que me hiciste reír. La verdad es que tus locuras siempre me hicieron reír y siempre lo han hecho.

Siento que nunca merecí tu amistad y tu cariño, osea…aún lo pienso, siento que he hecho tantas cosas malas y tu siempre estuviste ahí para mi, siempre estarás ahí para mi. Me das la seguridad de que tengo a alguien que me apoya y que nunca se irá de mi lado. Cada vez que te pones mal, un pedacito de mi corazón se destruye, no puedo verte mal, odio verte mal y siento que no hago nada para ayudarte. 

Somos tan distintos, como el agua y el aceite…pero siempre nos unió el querer bien al otro ¿no?. No se como llegué a quererte tanto. Hay una cosa que nunca te dije, y creo que es el momento necesario…Eres la persona que mas amo en estos momentos, eres la persona que me hace feliz sin importar que. Se que la palabra perfección no esta en mi diccionario, pero lo único que quiero es amarte. 

Dejame amarte y verás como todo estará mejor. Te amo James, Te amo mucho Cheshire.